UNO MÁS DE TANTOS…

Escrito por el 30 diciembre, 2014 en Testimonios | Comentarios desactivados en UNO MÁS DE TANTOS…

Hola! No soy de escribir creo que más bien de pensar pero…os voy a contar una historia de cómo me fue con el programa en ARPOM; antes de eso, quiero remontarme tiempo atrás, pienso que es necesario para quienes leéis esto, bien porque os puedan de alguna manera ayudar o podáis identificaros con éstas líneas de un humilde servidor, antiguo usuario (que es como se les llama a las personas que están en el programa de rehabilitación de ARPOM).
Vamos a ello, yo era un tío digamos que triunfador, seguro, alegre dicen que muy inteligente…ja! Con una estupenda familia, una buena casa, un buen coche, buen trabajo y dinero entre otras cosas, es cierto, muchas materiales diréis. Un tanto perezoso…es más, lo que escribo lo hago sin boceto y como vaya surgiendo…Ah! y porque me lo han pedido porque acabé bien el programa (6 meses más o menos), normalmente me ha ido bien en todo lo que me he propuesto sin dedicarle mucho aunque voy a esforzarme un poquito.
Empecé a “coquetear” con las drogas en 2° ó 3° BUP y desde el principio ví que mi comportamiento no era como el de los demás, que no me “afectaba tanto” craso error, aunque no lo veía pues mi morbo era saber que iba puesto y pasaba desapercibido…este es el modus operandi que seguí en mi vida matrimomial, social laboral, etc. a mayor escala, pues ya era yo y el resto del mundo y si es cierto que veía que las cosas no iban bien, más me aislé…en aquél momento más me refugié en la cocaína, quizás pensando en autocastigo y no en que estaba abandonándome y alejándome de mis seres queridos…en fin, vino el paro, luego el divorcio y al poco tiempo reuní a la familia y hablé de lo que me pasaba…fué duro para una madre, abuela, tíos etc, no daban crédito porque no estaba deteriorado como puede estarlo otra persona, no era el típico yonki, imaginaos…el chico “perfecto” el orgullo d una madre por los suelos…creo que es la primera vez en mi vida que me “desnudé” hablé claro, y no me guardé nada… es cierto que iba puesto…como todos los días.
Pues bien…a los pocos meses entré en el programa de rehabilitación aconsejado por un amigo que lo conocía.
Bien es cierto que soy bastante anárquico en cuanto a sistemas y programaciones pero también soy camaleónico, no me fué difícil adaptarme, pero cuesta, no os voy a engañar muchos abandonan…pienso que trato a todos con respeto y aunque algo tímido digo las cosas a la cara y esto creo que me sirvió pues no tuve conflictos de ningún tipo y hablando se entiende la gente y eso las personas que van allí lo necesitan y respetan y de eso creo que no ando cojo, no pretendo ser vanidoso pero es suele pasarme que sin querer destacar acabo haciéndolo. No soy ni mejor ni peor que cualquiera, cada cuál tiene su historia, con o sin cultura y venga de donde venga…todos en ARPOM somos iguales y esto hay que comprenderlo de primera hora…todo el mundo tiene algo que aportar y enseñar y no lo aprendí allí.
Qué me aportó ARPOM?
Diría que humanidad…ahora soy más sencillo, disfruto con las pequeñas cosas, lloro a veces…soy más espontáneo y creo que…aunque sabía cómo yo era, ahora soy más autocrítico y a la vez empático y veo las cosas desde otro prisma, he sido noble siempre pero ahora soy mejor persona, eso lo sabe quien me conoce.
Qué me está resultando más difícil?
Una estabilidad, un trabajo…sentirme útil y digno y esta maldita crisis se juntó con todo lo que os he contado. No es fácil es un día a día, unos mejores y otros no tantos, recuerdos muy buenos y otros malos que ahora afloran y hay que saber llevarlos, esforzarte sin obtener resultados y no rendirse…de eso trata la vida amig@ mí@, hay que vivirla, cogerla por el cuello y estando limpio es como hay que hacerlo.
Os invito a que lo hagáis, un saludo!
Por último y no me extiendo más, dar las gracias a todo el equipo profesional y humano que forma ARPOM, presentes y ausentes, ya que son un baluarte para muchos de nosotros…AMIG@S
Gracias por leer ésto…menos mal que no soy de escribir, espero que a alguien, aunque sea sólo a una persona, le sirvan estas palabras
Uno que estuvo allí.

Quídam