La OMS ha incluido el “trastorno por videojuegos” en el CIE-11

Según art. publicado en Infocop en el 02/02/2018, la OMS decide incluir el trastorno por videojuegos en la Clasificación Internacional de Enfermedades: Fue a principios de 2017 cuando se supo que la Organización Mundial de la Salud (OMS) valoraba incluir el trastorno por videojuegos como enfermedad mental. A pesar de las críticas recibidas por muchos expertos, en los primeros días de este año 2018, la OMS ha publicado en su página Web el borrador de la próxima edición de la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-11), en el que finalmente ha decidido incluir el “trastorno por videojuegos” (“Gaming disorder”), que se refiere al uso de juegos digitales o videojuegos, ya sea mediante conexión a Internet o sin ella. Dentro del epígrafe de “trastornos debidos a comportamientos adictivos”, la OMS ha incluido esta categoría diagnóstica que se caracteriza por un patrón de comportamiento de juego “continuo o recurrente” vinculado a tres condiciones negativas provocadas por el mal uso de los juegos digitales: 1) la falta de control de la conducta de juego en cuanto al inicio, frecuencia, intensidad, duración, finalización y contexto en que se juega; 2) el aumento de la prioridad que se otorga a los juegos frente a otros intereses vitales y actividades diarias; 3) el mantenimiento o escalada de la conducta a pesar de tener conciencia de las consecuencias negativas.   Según esta organización, aunque la mayoría de personas que juegan videojuegos no sufre ningún trastorno, se considera que se da un trastorno por videojuegos cuando el patrón de comportamiento es tan grave como para causar un deterioro significativo en las áreas de funcionamiento personal, familiar, social, educativo, ocupacional u otras áreas importantes. Este borrador afirma que la sintomatología debe darse al menos durante 12 meses para que se asigne el diagnóstico, aunque si se cumplen todos los requisitos y los síntomas son graves, puede acortarse la duración requerida. Aunque no cabe duda de que, en ocasiones, se dan comportamientos problemáticos en torno al juego, algunas voces dudan de que podamos hablar de un nuevo trastorno. Según argumentan algunos expertos, la base científica en la que se basa esta categoría diagnóstica es de baja calidad; no hay consenso en cuanto a la sintomatología y la definición se basa demasiado en el uso de sustancias y los criterios del juego. En un artículo sobre este tema, firmado por profesionales de todo el mundo, Scholars’ open debate paper on the World Health Organization, ICD-11 Gaming Disorder proposal, se considera que es prematuro hablar de un diagnóstico formal, y que su uso puede tener algunas consecuencias nocivas a nivel médico, científico, social, de salud pública y de los derechos humanos. Por ejemplo, afirman que se pueden dar muchos falsos positivos, o...

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Un estudio muestra que los cigarrillos electrónicos afectan el cerebro de manera similar a otras fuentes de nicotina

Según art.  publicado en el día 31 de enero de 2018 en NIH (National Istitute on Drug Abuse) destacan en un estudio de qué forma afecta el consumo de cigarrillos electrónicos y está aumentando en los adolescentes el consumo de tabaco en el futuro. Los cigarrillos electrónicos que contienen nicotina (e-cigs) producen cambios cerebrales similares a los causados ​​por otras fuentes de nicotina, como cigarrillos combustibles o pastillas de nicotina, según indica un estudio patrocinado por el Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas. Los investigadores descubrieron que cuando nueve usuarios regulares de e-cigs volvieron a vapear los dispositivos después de 14 horas de abstinencia, exhibieron algunos de los mismos cambios en la función cerebral que se han relacionado con el alivio de los síntomas de la abstinencia en estudios con cigarrillos combustibles. Los cigarrillos electrónicos afectaron la actividad en la red de recompensa prefrontal.  Específicamente, varias regiones cerebrales mostraron un compromiso reducido con las redes neuronales que determinan la importancia y el valor de recompensa de las experiencias. Además, hubo un aumento en la asociación funcional entre la red de recompensa prefrontal y la red de control ejecutivo frontoparietal, por lo que el aumento de la actividad en uno se asoció con una disminución de la actividad en el otro. Los participantes del estudio informaron reducciones en el deseo de nicotina. Además, la inhabilidad de concentrarse debido a la abstinencia de nicotina se revirtió parcialmente cuando reanudaron el uso de e-cig. Los hallazgos del estudio sugieren que la nicotina en e-cigs es activa en el cerebro, similar a otras fuentes de nicotina.Se necesitan más estudios para comprender si los e-cigs pueden causar adicción de la misma manera que los cigarrillos combustibles. Algunos adolescentes que usan cigarrillos electrónicos y otros productos de tabaco que no son cigarrillos informan que fuman cigarrillos un año después, según una investigación reciente financiada por institutos dentro de los Institutos Nacionales de Salud y la Administración de Alimentos y Medicamentos. La investigación se basa en datos de los participantes del estudio nacionalmente representativo de evaluación de la población del tabaco y la salud (PATH) . Los investigadores estudiaron el inicio del tabaquismo entre más de 10.000 participantes en el estudio PATH.Cuando se entrevistó por primera vez entre los 12 y los 17 años, aproximadamente la mitad del grupo informó que había usado e-cigs, narguile, tabaco u otros productos de tabaco que no son cigarrillos, pero nunca cigarrillos; el resto dijo que siempre habían estado completamente libres de tabaco. Cuando se volvió a entrevistar un año después, el 4,6 por ciento del grupo informó que ya había fumado un cigarrillo. Ajustados para otros factores de riesgo de fumar, aquellos que inicialmente informaron haber usado un producto de tabaco sin cigarrillos tenían el doble de probabilidades...

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El alcohol está detrás del 10% de las muertes en España

Alrededor del 10 por ciento de las muertes que ocurren en España están relacionadas, directa o indirectamente, con el alcohol, porcentaje que se eleva hasta el 25 por ciento en los casos de defunciones de jóvenes de entre 20 y 30 años, según ha alertado el presidente de Socidrogalcohol , Francisco Pascual, durante la presentación del dossier ‘Alcohol, una amistad peligrosa’, realizado junto con la Confederación de Alcohólicos, Adictos en Rehabilitación y Familiares en España (CAARFE) y Lundbeck . En concreto, unas 25.000 personas mueren cada año en España por consumo de alcohol, de las cuales el 70 por ciento son hombres y el 30 por ciento mujeres. Y es que, tal y como ha avisado la medical & market access director de Lundbeck, Susana Gómez-Lus, la ingesta abusiva de bebidas alcohólicas se relaciona con la aparición de más de 60 tipos de enfermedades y lesiones como, por ejemplo, cáncer, patologías hepáticas, cardiovasculares, diabetes tipo 2 y trastornos mentales, entre otros. Se considera que una persona tiene un consumo de riesgo cuando, en el caso de los hombres, bebe entre 4 y 6 unidades de bebida al día o entre 28 y 46 a la semana y entre 2 y 4 unidades diarias o entre 14 y 28 semanales en el caso de las mujeres. Sin embargo, y pese a que esta estimación, realizada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), ha sido comentada en diversas campañas de concienciación, tres de cada diez españoles consideran “admisibles” estas ingestas. Pero la realidad, según ha añadido el doctor Pascual, es que se ha demostrado que el 12 por ciento de todos los cánceres tienen una relación directa con el consumo de alcohol. Por ejemplo, el cáncer de mama aumenta su riesgo de aparición en un 7 por ciento cuando se consumen más de 20 gramos diarios de alcohol y el de intestino hasta un 23 por ciento, en comparación con la población cuyo consumo es moderado o nulo. Asimismo, el alcohol está detrás del 17 por ciento de los accidentes de tráfico, hasta del 30 por ciento de las muertes en carretera y multiplica por tres el riesgo de aparición de depresión mayor. “El alcohol tarda cinco minutos en afectar al cerebro y ahí es cuando empiezan a aparecer alteraciones en la cognición, habla o memoria, llegando a su efecto máximo a los 30 o 45 minutos de haberlo consumido”, ha detallado el presidente de Socidrogalcohol. Sólo el 20% de los alcohólicos está diagnosticado Ahora bien, se estima que sólo dos de cada diez casos de TCA están diagnosticados debido al estigma social que rodea a estas personas, a que muchos no son conscientes de que padecen este problema y...

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